Erase una vez en un mundo de magia y fantasía, hallaba la felicidad en el jardín de la alegría. Un día decidí explorar más allá de cualquier frontera, donde quizá el tiempo espera, donde no existan barreras. Viviré en un cuento, tal vez en una historia de Disney, cual país de las maravillas exista pero sin ley, el laberinto de los hobbits, aquí los árboles andan, duendes, elfos eternos, volaré a nunca jamás sin alas. Las estrellas se apagan detrás de nuestro horizonte, la luna es de cristal y el sol de hierro aunque se esconde, como siempre los pequeños detalles son los que valen, polvos mágicos, son los que al caer hacen que me levante. Una historia interminable, nacida de un espejismo, porque aquí las nubes te atrapan cuando caes a un abismo, el cielo puedo llegar a alcanzar, un dragón blanco me lleva mucho más allá del mar, de montañas nevadas y ríos cristalizados, mucho más allá del recuerdo olvidado. Una pared de hielo cubre las hierbas y flores, las esconde bajo un manto transparente hasta que el tiempo mejore, un mundo único, quiero cabalgar sobre unicornios, intercambiar palabras con faunos, vivir siendo una cría, encogerme como una ninfa. Es mi matrix personal, porque mi fantasía en sueños se convierte en realidad, he visto príncipes azules que se convierten en ranas, cisnes con un plumaje increíble al extender sus alas, un espejo de cristal que todo sabe. En este mundo buscar tu propia felicidad es la clave, el tiempo se detiene, aquí el tic tac ya no se oye, porque el infinito aquí es tan real como blancanieves, soy esa que quiere vivir en un sueño contigo, y acabo en un mundo raro, a lo Tim Burton sin amigos. Salto y siento que vuelo, el edén está más cerca, ya puedo sentir el cielo, es mágico visitar lugares inexistentes, porque aquí dentro al miedo se le hace frente. En mi libreta vivo historias que jamás viviré, pero estoy seguro que mientras duerma las soñaré, y eso me basta para ser feliz, evadirme de este mundo hace que cicatrice mi cicatriz, aunque este cerrada a veces sigue doliendo la herida, pero aquí dentro me cura la magia y la fantasía, un pegaso me eleva a lo más alto, es mágico porque esta ilusión nace del reflejo de un charco, vivir para esperar un fin? prefiero dormir para siempre, como bella durmiente, a mi que nadie me despierte. En mis sueños perfectos me guía un camino de migas, me pregunto si cruzara el arco iris a dónde me llevaría? voy con ellos, el cantar de los jilgueros, la magia de las luciérnagas, no hay hadas en mi cuento, arpas con cuerdas en el filo de un alfil, erase una vez la historia de un niño con un final feliz. En mi mundo me siento llena, vivo dentro de mi cuento, reino de los sueños, suelo de cemento, en un lugar que yo misma invento, una historia más, mi nunca jamás, este es mi lugar perfecto. en mi mundo me siento llena, no hay soledad, mis pensamientos me llevan al cielo, en un lugar que yo misma invento, una historia más, mi nunca jamás, este es mi lugar perfecto. Me paso el día a lo medieval, en un mural eterno de cristal, pintando taks, con sirenas cantándome raps pa seducirme, pero tengo un ángel en el hombro, follando con un demonio, y yo miro para evadirme, para olvidarme de esto, de un globo del mundo transformado en estercolero, donde el malo siempre esta primero, donde la luna no nos cuenta nada de nada, mira al cielo como un lobo en un valle habitado por hadas, y por lagrimas que se convirtieron en ángeles, por hablar más me sentí bien, sin ti me sentí en cárceles, va bien no crees? si las cosas cambian bastante, y el diamante en bruto no es mas que una cárcel sin alambre. Las princesas en las torres tiran largas cabelleras, pero en la realidad princesas se tiran y acaban muertas, porque no existen los príncipes, tan sólo existen sapos, que no besarás jamás porque te dan mucho asco, no descubrirás nada chaval, te doy el mundo, yo me quedo acá al final de mi cueva haciendo algo absurdo, y como siempre, y que se rían de mi si
quieren, que son hienas, pero no les llena nada con un boli en las yemas...
quieren, que son hienas, pero no les llena nada con un boli en las yemas...
