Una tarde tan normal, escuchaba nuestro tema. Dijiste que me querías, y partiste los esquemas, empecé a sentir algo extraño, pero sincero, me engañe, con tu amistad, en realidad era un te quiero. Esto que siento es tan bonito como tú, eres tan especial, que conviertes mi sombra, en mi luz. Miré tus ojos, brilla una estrella, soñé ser la princesa de mi príncipe. Y tu voz, te siento, en mis sueños siempre estás, un día más te espero, sentada frente a tu voz. Un día más te quiero, aún sin verte. Un día más, miro el mapa y la distancia, de mi casa a la tuya, un día más espero que nada influya.